jueves, 15 de febrero de 2024

REDUCCIÓN AL ABSURDO

Progreso

es cerrar el grifo

para que no te multen

y meditar un rato cada martes

para olvidar el miedo

a que mañana

no quede nada

 

Progreso

es cambiar la verdad

por la opinión o el grito

Y hablar de tus terapias

como niños en el patio

cambiando cromos:

tengui, tengui, falti…

 

Progreso

es conseguir para tu perro

los derechos

que se niegan

a todo niño:

Cines para los unos

bozales para los otros

 

Progreso

es estar ciego

y también sordo

soportar este olor 

a podrido


 

Progreso

es un paso más

hasta el final de todo

La sublimación del absurdo:

desalar el agua

para llenar piscinas


Progreso 

es hacerte un selfie

con los cuatro jinetes:

Guerra, Peste, Hambre y Muerte


LIBRE

Reivindico mi derecho

a mojar la cama

hasta los veinte

y a no aprender a hablar

si no tengo

que decir nada

 

Quiero

empezar a andar

a los doce

Decir NO

antes que mama

Y no saber leer

las instrucciones

inyectadas

desde el primer aliento:

Palmada

Y ahora llora

 

Si yo tuviera un hijo

le enseñaría primero

a reconocer lo injusto

a quitarse el yugo

le compraría una flauta

y unas sandalias de playa

lo llevaría hasta el mar

a contemplar hormigas

y a ensuciarse en el barro

le enseñaría que el mundo

nunca ha tenido dueño

 

Reivindico el derecho

a no parir a ese niño

para no convertirlo

en un nuevo registro

contenedor de vacunas

un percentil de la tabla

una cifra entre el cero y el diez

y cuántos idiomas hablas

te has sacado el carné

estás empadronado

te apuntaste a las listas

compruebe sus datos

firme aquí

firme allá

y le falta un papel

 

No,

mi hijo,

antes que esclavo

no será

miércoles, 13 de diciembre de 2023

COSAS

 Gatos de chaqué allí en la playa

Ratas ciegas inundando la oficina

Acelgas muertas en el fondo de tu plato

Y una calle donde el sol es suicidado

 

Gente interesante, gente invertebrada

Anfetas gratis para niñas

Sexo eterno y para un rato

Y un teléfono al que le hacen bulling

 

Gemelos hijos únicos, sin hermanas

Autobuses gratis, con piscina

Entierros de ocasión y sin recargo

Y una lágrima que perdió su ojo

 

¿Absurdo es esto?

¿O es es pensar

que los días se quedaron sin semana

los años sin alegría

el tiempo se nos volvió amargo

y la nada se convirtió en el todo?

CONTAR APOCALIPSIS

¿Cuántas veces, los humanos,

acabamos con el mundo?

 

Deben ir por la docena

según mi vecina Pepita

que todo lo sabe

porque es jubilada

y tiene tele

 

Ahora no se acaba el mundo

como lo hacía antes

apostilla Ramón, el del primero

Los de antaño,

esos sí eran Apocalipsis

 

Es un poco carca

pero coincide con Julia

la pequeña del cuarto

que, hurgando en su nariz,

pronostica:

Prohibirán la purpurina

Pero no los tanques

Pero no las bombas

 

Los demás vecinos

tienen prisa

o me miran raro

cierran la puerta

¿qué preguntas son esas?

llamaré a los mossos

me cago en tus muertos

y otras cosas que no pongo

no por pudor

solo por mantener el ritmo

de un poema

que carece de estructura

metáforas

o sentido aparente

le faltan rimas, claramente

 

Y yo hoy

En el apocalipsis docena,

según la Pepita

que es peor que el primero,

según el Ramón

escribo estas pequeñas líneas

solo para preguntarme

a qué edad se mata

la lucidez de un niño

 

Como dice Julia,

la pequeña del cuarto:

Prohibirán la purpurina

Pero no los tanques

Pero no las bombas

 

LA BICICLETA

 Voy a comprar

una bicicleta estática

para ir a ningún sitio

No llegaré tarde nunca

 

Voy a dedicar horas

muchas

a pedalear sin pausa

con el soporte para Tablet

tan conveniente

estaré siempre conectada

 

Contaré las calorías quemadas

el tiempo invertido

las pulsaciones

y el grado

de satisfacción subjetiva

Lo combinaré todo

en un índice

que sacaré a bolsa

prometo a los inversores

trabajar duro

para que siempre suba

 

Voy a cuidar la bicicleta

como a una hija

la castigaré sin postre

cuando cumpla los doce

le compraré un móvil

y me preocuparé mucho

cuando salga

y vuelva tarde a casa

 

Mi bicicleta, lo sé,

cuando la tenga

será parte fundamental

de mi nueva vida

mi idiosincrasia se adaptará

a las nuevas circunstancias

 

Voy a querer tanto

a mi bicicleta estática

celebraré su aniversario

le inflaré las ruedas

le compraré zapatos

le peinaré las crines

mientras le cuento anécdotas

de Merx y Bahamontes

 

Besar su freno magnético

tan suave

Acariciar su correa

tan silenciosa

ese sillín

tan cómodo

y la consola

tan completa

y tan sencilla

Ya lo siento, lo preveo:

seremos una

yo y mi bicicleta estática

tan felices…

 

Hasta que un día

al volver a casa

encuentre a otro

a ella subido

mancillando

con su sudor y esfuerzo

la piel metálica

tan venerada

 

Y yo, loca de celos,

acabaré con ella

Usaré un martillo

contra el freno magnético

(tan suave)

La correa

(tan silenciosa)

El sillín

(tan cómodo)

Y la consola

(tan completa y, a la vez tan sencilla)

 

Voy a comprar

una bicicleta estática

para ir a ningún sitio

No llegaré tarde nunca